MEMORIA DESCRIPTIVA

La carga simbólica fue la herramienta fundamental para la conceptualización que estructuró todo este trabajo.
Partiendo de una planta de arquitectura: la planta de la sala. Allí tiene lugar el hecho artístico y toda la tradición del Colón.
La planta de la sala: símbolo.
Que se asoció y vinculó morfológicamente con una lira, ícono del arte musical por excelencia. La planta-lira.

Hacer este telón fue como nadar en mar abierto… su inmensidad me rodeó envolviendo absolutamente mi mente y mi alma. Es una inmensidad que genera vértigo, pero de ese tipo de vértigo que una conoce tan bien que puede nadarlo y desandarlo. Me he sumergido en sus partes, buscando construir nuevas formas. El textil con el que trabajaba debía llegar a tener su propia arquitectura. Por ello, las redondeces “rellenas” de las plantas-liras.
Su otra inmensidad, la de la carga simbólica trasciende aún mi propia perspectiva… es el telón del Teatro Colón, y aunque
soñe con esto, no logro asirlo desde lo intelectual de mi misma todavía…

Ha sido, sin dudas, el proyecto de mi vida después de mi hija Nina, que nació en medio de toda esta mareada y a quien se lo dedico..